Limpieza facial profunda

Motivos por los que deberías realizar una limpieza facial profunda

La mayoría de las personas que les gusta cuidar de su piel ha acudido alguna vez a realizar una limpieza facial a un salón de belleza o centro de estética. Son sesiones que confieren una mejoría en la piel, aunque no suelen alcanzar el nivel de profundidad e intensidad necesaria para conseguir el resultado deseado. Para ello es necesaria una limpieza facial profunda.

Desde hace un tiempo contamos con nueva maquinaria médica capaz de alcanzar un nivel profundo de limpieza, de forma totalmente indolora, a la vez que infunde diferentes sustancias específicas en función del tipo de piel y del objetivo deseado.

A diferencia de una limpieza convencional, éstas están supervisadas e indicadas por tu dermatólogo o dermatóloga, quien decidirá qué tipo de producto se debe emplear, adaptándolo a tu tipo de piel para optimizar el tratamiento.

 

Por qué realizar una limpieza facial profunda

Para quién:

No existe un límite de edad. Desde la pubertad, momento en que los cambios hormonales se traducen en desajustes dermatológicos (con la aparición de comedones o acné) hasta la senectud, cuando la piel acusa la falta de elasticidad e hidratación, resultan momentos adecuados para realizarla. Además, al disponer de productos específicos en forma de serum según el objetivo de tratamiento, se adaptan sin problemas a la rutina de cuidados médicos de la piel.

Cuándo:

Cualquier momento del año es bueno para poder realizar estas sesiones.  Idealmente siempre antes de iniciar un tratamiento como los peelings o mesoterapias, para potenciar el resultado y que sea realmente efectivo, es recomendable. Además tras acabar épocas en las que hemos castigado más la piel, como el verano o el invierno, resulta un tratamiento ideal para hacer brillar de nuevo nuestro rostro. Por tanto dos o tres sesiones al año resultan ideales, acompasándolas con ciclos de tratamientos específicos que pueden ayudarte a conseguir una piel más llena de vitalidad  y plenitud.

Cómo:

Este aparato dispone de diferentes cabezales según el objetivo de tratamiento: un cabezal para limpieza profunda y exfoliación superficial, otro de electroporación, para poder infundir sustancias desde el exterior al interior de la piel y por último un cabezal diferente para el tensado de las capas superficiales de la piel y la estimulación de la síntesis de colágeno.

Como productos cuenta con serums diseñados para la limpieza en profundidad, para potenciar el efecto peeling, para disminuir la actividad comedogénica o para un efecto rejuvenecedor a base de micropéptidos esenciales para la salud cutánea.

Suelen ser sesiones de unos 30 minutos de duración, mucho más efectivas que las limpiezas faciales convencionales, con capacidad para inducir una mejoría franca en el aspecto facial  (efecto flash incluido) y de forma totalmente indolora.

En TFC contamos con la mejor tecnología del mercado para este tipo de limpieza facial. Pregunta a tu médico de referencia al respecto.

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