modelo facial 3D en medicina estética

¿Cómo se realiza un modelo facial 3D en medicina estética y para qué sirve?

La creación de un modelo facial 3D es una practica muy habitual, sobre todo en centros de referencia, tanto en medicina como en cirugía estética.

Podemos distinguir, atendiendo a la zona escaneada, entre dos tipos de modelo facial 3D: por un lado el escáner de superficie, realizado con escáneres faciales o fotografía digital 3D; y por otro, el escáner más profundo de partes duras, como el hueso, mediante la realización de una resonancia magnética o un TAC.

Sus usos van desde el puramente recreativo o como mecanismo de identificación, empleado diariamente como filtro de seguridad en dispositivos móviles (como el FaceID de Apple, que a base de algoritmos reconocen landmarks faciales para que puedas desbloquear tu móvil con tu rostro) o en el control de fronteras de aeropuertos y estaciones, por ejemplo.

¿Para qué sirve un modelo facial 3D en medicina estética facial?

En medicina, los modelos faciales en 3D suelen utilizarse para el diagnóstico (existen softwares específicos que permiten un estudio dermatológico para determinar el daño solar o la red vascular, por ejemplo), la simulación de intervenciones (infiltraciones para aumento de volumen, principalmente) y como método para comprobación de resultados (comparativas antes y después, para estudiar el cambio enla zona intervenida).

Hasta hace unos años únicamente disponíamos de los modelos estereolitográficos, generados a partir de la realización de un TAC: a partir de una serie de imágenes en 2D, se podía imprimir en tres dimensiones, por ejemplo, un cráneo. Proporcionaba un modelo físico a tamaño natural con el que simular lo que se pretendía hacer en quirófano. Además el software específico posibilitaba el estudio anatómico de la zona en la pantalla del ordenador.

Actualmente, la tecnología ya no solo te permite ver los modelos, sino también interactuar con ellos: modificar volúmenes, crear guías de corte, esculpir, moldear, generar imágenes especulares de zonas concretas, añadirle prótesis determinadas, reconstruir defectos… es decir, permite “operar” al paciente antes de hacer la cirugía.

Esto ofrece una gran ventaja, y es que se obtiene tanta información que permite el conocimiento exhaustivo de la anatomía concreta de cada paciente, desde nervios hasta vasos sanguíneos, su recorrido y su posible variación anatómica, por ejemplo.

Llevar la preparación al quirófano

La tercera gran ventaja es que posibilita transferir con exactitud a la realidad las modificaciones planificadas gracias a la impresión 3D. Por ejemplo, imprimiendo guías de corte o el material de osteosíntesis -que sirve para fijar los huesos- hecho a medida y con la información de cuánto se ha de mover el hueso. No solo éso, sino que se puede realizar otro escáner y comprobar si, lo realizado, se parece a lo previamente planificado.

En cuanto a las partes blandas, las ventajas son similares. Si bien es verdad que aunque permite tener una previsualización del resultado de, por ejemplo, una infiltración, éste no será completamente fiel. Esto se debe a que hay muchos factores que influyen, como la cicatrización. Sin embargo, puede ser muy útil en pacientes que tienen dudas sobre si la cirugía que piden va a tener los resultados que buscan.

En resumidas cuentas, el moldeado facial 3D tiene tres grandes ventajas:
● Mejor preparación y precisión en la cirugía.
● Ajuste de expectativas del paciente.
● Comprobación de los resultados.

Y, como siempre, recuerda que el equipo de The Facial Concept está siempre dispuesto a atenderte sin ningún tipo de compromiso.

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