rinomodelación

¿Qué es la rinomodelación y qué consecuencias puede tener?

La rinomodelación es un tratamiento dirigido a aquellos pacientes que quieren modificar su nariz pero no quieren someterse a una cirugía. Consiste en tratar de camuflar defectos de determinadas zonas de la nariz, como puede ser un dorso con joroba o una punta caída.  Esto se logra aportando volumen mediante rellenos (normalmente ácido hialurónico). 

Algo que debe quedar claro con este post es que se trata de una técnica de aumento. Puede llegar a ocultar defectos, pero en ningún caso disminuirá el tamaño de la nariz. Son operaciones que están muy protocolizadas y las zonas que pueden ser pinchadas son reducidas. Si el defecto que tiene el paciente está en otra zona, la rinomodelación no servirá.

¿Qué efectos tiene una rinomodelación?

La gran ventaja de la rinomodelación es que es un procedimiento no quirúrgico (es medicina estética), se puede realizar sin anestesia (el filler muchas veces incluye la anestesia local) y tiene una corta duración (en apenas 30 minutos se puede concluir el tratamiento).

Los efectos se ven de forma inmediata, pero una vez realizado el tratamiento y desaparecida la inflamación por el pinchazo, el volumen comienza a disminuir por la degradación del producto. La duración del efecto puede depender de cada paciente, pero no suele ser de más de un año, normalmente entre seis y ocho meses, aunque puede ser menos tiempo.

Se trata de un tratamiento que no solemos aconsejar a pacientes que tienen claro que quieren operarse la nariz, ya que los procedimientos de rinomodelación dificultan a los especialistas el diagnóstico correcto a la hora de plantear una cirugía. Además, la acumulación de estos tratamientos acaba por dejar pequeñas cicatrices que dificultarán una intervención en el futuro (algunos especialistas consideran las narices remodeladas muchas veces como una rinoplastia secundaria).

Los riesgos y consecuencias de una rinomodelación

Estos procedimientos pueden ser útiles para aquellos pacientes que no tienen claro qué efecto puede tener en ellos tener una nariz más armoniosa y no saben si someterse a una rinoplastia. La rinomodelación puede ayudarles a tener esa idea y extrapolarla al efecto que tendría una rinoplastia de reducción -las más habituales-.

Por el contrario, no es una técnica exenta de riesgos.  La infiltración accidental de ácido hialurónico dentro de un pequeño vaso sanguíneo puede llegar a taponarlo y generar una necrosis cutánea. La nariz se considera una de las zonas más peligrosas, por su alta vascularización. La movilización de estos pequeños trombos en forma de émbolos podrían llegar a causar incluso una ceguera o accidentes cardiovasculares. Es muy improbable que ocurra, aunque no  imposible. Es por ello que la persona que realice este procedimiento debe ser una experta tanto en la infiltración del producto como en la anatomía de la zona para que, en caso que suceda, sepa cómo solventar  el problema.

Por su carácter temporal y por los riesgos, es un procedimiento que recomendamos en muy contadas ocasiones. Por ejemplo, tener una nariz más atractiva para una celebración especial. Por otro lado, aquellas personas que quieran modificar de forma permanente su nariz, es mejor que realicen una rinoplastia en vez de repetir rinomodelaciones. Resultará más seguro, permanente y, a la larga, más económico.

Y recuerda, que si tienes dudas sobre si te conviene una rinomodelación o una rinoplastia, el equipo de The Facial Concept estará encantado de asesorarte.

También te puede interesar: ¿qué es una rinoplastia ultrasónica?
¿Te ha gustado lo que contamos?
Comparte con tus amigos
Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar