simulación virtual en medicina estética facial

¿Me puedo fiar de una simulación virtual en medicina estética facial?

La simulación virtual en medicina estética facial tiene como función principal el ajuste de expectativas de un paciente. Hay quien lo usa como herramienta de marketing, pero el mejor uso que se le puede dar es conseguir que el paciente entienda mejor cuál puede ser el resultado de un procedimiento.

En muchas ocasiones, por muchas explicaciones médicas de cómo se realiza el procedimiento, es difícil imaginarse éste efecto en uno mismo. Es aquí donde una simulación virtual cobra importancia.

El ajuste de expectativas con una simulación virtual en medicina estética facial

Lo normal es que cada paciente tenga una idea del resultado en su cabeza. Y es muy importante saber transmitirla al profesional para que no haya ningún malentendido. Igualmente el profesional médico conoce hasta dónde puede llegar en el caso concreto de cada paciente. Y necesita asegurarse que el paciente sea conocedor de ello. Este momento en la comunicación, previo a toda intervención, es crucial para evitar insatisfacción con el resultado.

La simulación virtual en medicina estética facial puede ayudar a acercar estas posturas, siempre que esté hecha con honestidad y no se emplee como herramienta de marketing para convencer al paciente de que se someta al procedimiento, ofreciéndo unas expectativas poco realistas. 

Una simulación virtual no es una garantía de resultado

Aunque pueda servir para ajustar las expectativas, es importante transmitir al paciente que no es una garantía de resultado. El objetivo es que el paciente conozca las limitaciones que puede tener el resultado, antes de someterse al mismo. La simulación virtual debe ser una traducción de lo que el cirujano sabe hacer al caso específico del paciente. 

Esta traducción es cercana a la realidad, pero siempre existirá un grado de imperfección, por varias razones. Una razón importante es porque se realiza a partir de un software en un ordenador, y de un momento concreto, estático (ya sea en dos o tres dimensiones). La mayoría de las veces se realiza mediante modificaciones manuales de contornos, mediante diferentes herramientas propias del software. Es algo “artístico”, dependiente de la persona que lo realice. 

Es cierto que la simulación de las partes duras es algo más predecible, ya que sabemos con una mayor certeza qué efectos tendrá, por ejemplo, el desplazamiento de un hueso. Por ejemplo, si adelantamos 5mm el hueso maxilar, sabemos cuánto de ese avance se verá traducido a nivel del labio superior.  Estos softwares de morphing son más precisos, pero siguen sin ser garantía de resultados.

La segunda razón por la que no puede ser garantía de resultado es porque existen factores no controlables. Se llama predictibilidad. En el post-operatorio influye la región intervenida, la cicatrización, la cantidad de inflamación resultante, la presencia de infecciones…Hay muchos factores que participan de un proceso quirúrgico y que van más allá del cirujano. Por esto, cuanto mayor perfección se espera para un resultado, menor es la recomendación de hacer la cirugía. O el grado de insatisfacción con el resultado puede ser intolerable.

Si tienes cualquier duda sobre las posibilidades de un procedimiento estético, en The Facial Concept estaremos encantados de atenderte.

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