tratamientos para el acne

Tratamientos para el acné: todo lo que debes saber

El acné es uno de los trastornos de la piel más habituales, tomando normalmente forma de granos o comedones (conocidos comúnmente como espinillas). También pueden causar nódulos y lesiones císticas: bultos dolorosos debajo de la superficie de la piel.

La principal causa del acné son folículos pilosos que se taponan con grasa o células muertas, habitualmente en la cara, frente, pecho, hombros y espalda. Otras causas puede ser la excesiva producción de grasa, actividad bacteriana u hormonal. Esto último lo hace especialmente frecuente en adolescentes, pero puede afectar a personas de todas las edades.

Cómo son los tratamientos para el acné

Por tentador que sea, es importante no reventar los granos y las espinillas, ya que, además de dañar la piel, en caso de haber algún tipo de infección subcutánea puede empujarla a una mayor profundidad, pudiendo causar abscesos.

Para tratar el acné se recurre a cremas, limpiadores, antibióticos, retinoides, así como a terapias hormonales, dependiendo de la causa original. También se puede recurrir a medicación oral -isotretinoina oral, más conocido como roacután- pero esta se reserva los casos graves o los que no responden a los tratamientos tópicos antes mencionados.

Existen otras opciones, como terapias lumínicas (biofotónica, fotodinámica, luz roja y azul o luz pulsada intensa) o láser (láser de colorante pulsado o láseres de infrarrojo medio), así como dispositivos fotoneumáticos. Estos ofrecen buenos resultados -aunque hoy ninguno iguala al tratamiento oral-, aunque no todas las personas responden igual. Lo habitual es realizar un tratamiento combinado.

¿Qué hacer con las cicatrices?

En los casos más graves o cuyo tratamiento comienza tarde o este es inapropiado, el acné puede dejar cicatrices. Aproximadamente un 95% de quienes lo han sufrido tienen algún tipo de marca y hasta un 30% tiene cicatrices severas.

Las cicatrices son consecuencia de la remodelación que la inflamación causa en la piel, el grano. Hasta un 90% de las cicatrices se deben a una pérdida de colágeno (cicatrices atróficas), mientras que el resto se suele deber a un exceso de cicatrización. El riesgo de que quede una secuela de este tipo es mayor cuanto más grande sea el grano, además de si se manipula o se altera el proceso normal de cicatrización. Aunque no tienen gravedad por sí mismas, sí pueden causar problemas de autoestima o incluso depresión.

Tratamientos para las cicatrices del acné

Por suerte, existe un buen número de tratamientos para las cicatrices del acné. Estos van desde tratamientos tópicos como el ácido glicólico, retinol o ácido salícico a microabrasiones utilizando punta de diamante, que ofrece un mejor tiempo de recuperación y un mejor control sobre la profundidad que los peelings químicos. En otros casos se puede recurrir a rellenos como el ácido hialurónico que dan un gran resultado, aunque al ser un material reabsorbible los resultados son temporales.

En otros casos la marca dejada por el acné es una hiperpigmentación de la piel. Es algo que, además, puede aparecer después de algunos tratamientos. En estos casos se suele recurrir a peelings, tratamientos láser y cosméticos despigmentantes como la hidroquinona.

El tratamiento dependerá en gran medida del tipo de piel y de las cicatrices, aunque de nuevo lo más común es una combinación de varias técnicas. En estos casos es fundamental una buena guía por parte de personal especializado.

Y, como siempre, en caso de tener cualquier duda, en The Facial Concept estaremos encantados de atenderte sin ningún tipo de compromiso.

También te puede interesar: cómo mejorar tu rostro en una videollamada

¿Te ha gustado lo que contamos?
Comparte con tus amigos
Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar